Ginecología
July 11, 2024

Incontinencia urinaria

¿Problemas con pérdidas de orina? Aquí te contamos por qué sucede y cómo puedes manejarlo para seguir disfrutando de la vida sin preocupaciones.

Dra. Samantha Miramontes
Incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria es una condición médica en la cual una persona experimenta la pérdida involuntaria de orina. Esto puede variar desde una pequeña cantidad de goteo hasta la pérdida completa del control de la vejiga. Es importante entender que la incontinencia urinaria no es una enfermedad en sí misma, sino más bien un síntoma de un problema subyacente, que puede ser temporal o crónico.

Síntomas

Pueden variar según el tipo de incontinencia, pero generalmente incluyen:

  1. Pérdida de orina: La característica principal de la incontinencia urinaria, que puede ocurrir durante actividades cotidianas como reír, estornudar, toser, levantar objetos pesados o realizar ejercicios físicos.
  2. Urgencia urinaria: La sensación repentina e intensa de necesitar orinar, a menudo acompañada de dificultad para llegar al baño a tiempo.
  3. Frecuencia urinaria aumentada: Orinar con más frecuencia de lo normal sin una ingesta excesiva de líquidos.
  4. Nocturia: Necesidad de levantarse durante la noche para orinar, lo que interrumpe el sueño.
  5. Infecciones del tracto urinario recurrentes: La incontinencia urinaria puede aumentar el riesgo de desarrollar infecciones del tracto urinario debido a la incapacidad de vaciar completamente la vejiga.
  6. Impacto en la calidad de vida: La incontinencia urinaria puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de una persona, causando estrés emocional, vergüenza, ansiedad, depresión y limitaciones en las actividades diarias.

Es importante tener en cuenta que los síntomas pueden variar de una persona a otra y pueden ser más pronunciados en ciertas situaciones, como durante el embarazo o después de una cirugía pélvica. Si experimentas alguno de estos síntomas, es recomendable consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado y explorar opciones de tratamiento.

Factores de riesgo y causas:

  • Edad
  • Género
  • Embarazo y parto
  • Cambios hormonales
  • Cirugías pélvicas
  • Enfermedades crónicas
  • Otros factores

Recomendaciones y consejos:

  • Cambios en el estilo de vida.
  • Ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico.
  • Tratamientos médicos disponibles.
  • Terapias alternativas y complementarias.
  • Uso de productos especializados.
  • Apoyo emocional y psicológico.
  • Importancia del autocuidado y la autoaceptación

1. Ejercicios de Kegel

Un ejemplo de tratamiento que puedes realizar desde tu hogar para ayudar a fortalecer tu piso pélvico son los ejercicios de Kegel los cuales son una forma efectiva de fortalecer los músculos del suelo pélvico.

Para realizarlos correctamente:

  • Identifica los músculos del suelo pélvico: Imagina que estás tratando de detener el flujo de orina o de evitar pasar gas.
  • Una vez identificados, contrae éstos músculos durante 5 segundos, luego relájalos durante otros 5 segundos.
  • Repite este ciclo de contracción y relajación de 10 a 15 veces, varias veces al día.
  • A medida que te vuelvas más fuerte, puedes aumentar gradualmente el tiempo de contracción y relajación.

2. Elevaciones pélvicas

Este ejercicio ayuda a fortalecer los músculos del suelo pélvico y los glúteos.

Para realizarlo:

  • Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo, separados a la anchura de las caderas.
  • Contrae los músculos del suelo pélvico mientras levantas lentamente las caderas hacia arriba, formando una línea recta desde los hombros hasta las rodillas.
  • Mantén esta posición durante unos segundos y luego baja lentamente las caderas de nuevo al suelo.
  • Haz de 10 a 15 repeticiones, varias veces al día.

3. Puente con bola de pilates

Este ejercicio es una variación del puente tradicional que implica el uso de una bola de pilates para agregar un desafío adicional al equilibrio y la estabilidad.

Para hacerlo:

  • Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo, colocando la bola de pilates debajo de tus pies.
  • Levanta lentamente las caderas hacia arriba mientras contraes los músculos del suelo pélvico y mantén la posición durante unos segundos.
  • Luego, baja las caderas de nuevo al suelo de manera controlada.
  • Haz de 10 a 15 repeticiones.

Recuerda que es importante realizar estos ejercicios de forma regular para obtener resultados efectivos. También se recomienda a los pacientes consultar a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para obtener una evaluación individualizada y aprender técnicas específicas de fortalecimiento según sus necesidades.

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